:: CATCH A FIRE - TRADUCCIONES :: |
Catch a Fire fueron las memorias venganza de Melanie B. Un libro donde cuenta su dura infancia, sus traumáticas relaciones amorosas y lo vivido con las Spice Girls!. Entiéndelo ahora, por primera vez en castellano y en exclusiva de SpiceHeart!!!.
CAPÍTULO 02: “Había una niña pequeña que tenía pequeños rizos”
Me educaron para creer que una de las mejores formas de tratar mis problemas
era reirme de ellos. El sentido del humor siempre fue algo principal en mi
familia, especialmente en la familia de mi madre. Mi madre y sus cuatro hermanas
lo heredaron de mi abuelo, que era divertidisimo, aunque tambien tenia un rasgo
cruel.
La abuela blanca (siempre la llamaba asi) normalmente estaba agotada cuando
acababa el día. Cosía en casa y trabajaba los siete dias de la semana. El abuelo
era ingeniero y cuando volvia del trabajo ella estaba hecha polvo, tirada en el
sofa con todos los niños (cinco niñas y dos niños) saltando a su alrededor. Una
tarde el abuelo, gastando una broma, puso a todos los niños juntos, enrollo un
trozo de papel, lo puso en la boca de la abuela que estaba durmiendo y lo
encendio. Ella solo se desperto cuando la llama estaba cerca de sus labios. “oh
eres completamente estupido!” grito. “Vas a volver a estos niños unos completos
chiflados”
Mi madre tenia unos diez años cuando ella y los demas le suplicaron a mi abuelo
que les dejaran tener un conejo pequeño. “vale” dijo el. “podeis tener uno si
prometeis cuidarlo. Es vuestra responsabilidad alimentarlo y lavarlo” todos
ellos dijeron que lo harían, pero por supuesto al final no lo hicieron.
Asi que una tade despues de cenar estofado con patatas, les pregunto “os gusto
la cena?” y todos dijeron “sí, papa, estaba muy buena” y el dijo “bien, porque
acabais de comeros a vuestro conejo”.
Unos pocos dias antes mi madre y su mejor amiga habian hecho varias rondas de
sandwiches con caca de conejo en ellos. Los pusieron en un plato y
cuidadosamente pusieron unos sandwiches de jamon encima de ellos.
“os hemos preparado algo para comer!” le decia a una de sus hermanas que estaba
en la habitacion de al lado con sus amigas. Cogio unos pocos sandwiches de jamon
para ella y le dio el resto para las demas. Puedo imaginar su sonrisa descarada
cuando las vio comiendo con fruicion . era una especie de broma que el abuelo
habria hecho.
Los snacks sorpresa son los favoritos de la familia de mi madre. Mi tia shaile
una vez le dio a su marido comida de perro y mi madre hizo una vez sandwiches de
ajo para el almuerzo de mi padre. Por que comida? Mi suposicion es que hay una
oscura y profunda razón que se ha enterrado en el pasado, pero quizas eran todos
unos infantiles. la culpa es del abuelo. Todo el mundo lo culpa.
Sus historias de la niñez se cuentan una y otra vez, como las nanas o los
cuentos de hadas. Uno de mis favoritos es en el que todos los niños estaban
jugando a los darods en el salon. El abuelo cogia la diana en su cara y la tia
sheila hacia umm y aaah intentando lanzar bien. Entonces mi abuelo levanta el
tablero y dice “aun no estas lista?” y claro ella lanzo el dardo y al final
aparecio en el cuello de mi abuelo.
“joder, Sheila!” dijo “casi me matas!”
definitivamente herede de mi familia el sentido del humor. Por ejemplo, de
vacaciones con un novio una vez tenia algo en mi ojo, “puedo secarme mi ojo en
tus shorts?” le pregunte.
Cuando me incline se me ocurrio una gran idea y le baje los shorts hasta los
tobillos. Me rio cada vez que lo pienso ahora. Lo mejor era que estabamos
enfrente de una playa llena de gente. No estaba muy contento pero al final se
rio. Tenia que hacerlo.
Mis tias se hubieran reido si hubieran estado alli. Cuando estan juntas no hacen
nada mas que reirse de las demas. Mi madre y mi tia june ponen verde a alguien,
la tia di se sienta alli y lo escucha todo, la tia sheila solo se calla y la tia
pamela se vuelve snob. Esta es mi opinion de ellas, Di es mareante, Sheila es
sensata, Pamela es la pija, mi madre andrea es la loca y june es la que siempre
llamamos akela. Es la que controla, el fuego luchador y la unica a la que llaman
cuando se esta en crisis.
Todavia son como niñas, sobre todo mi madre. Es una completa niña siempre
burlandose de los demas y torturandolos. Raramente se enfrentan pero diran cosas
a las espaldas de los demas. Siempre hay algo entre ellos y rumorean como no te
puedes imaginar. Es incluso peor que estar en el recreo de la escuela.
Unos cuantos años atrás, la tia june empezo a ir a clases de frances. La
universidad organizo un viaje a francia al que ella estupidamente invito a mi
madre y a su mejor amiga bernie, asi como tambien a mi tia pamela y a mi tia di.
La verdad es que mi madre y bernie se emborracharon y era mas que eso, iban con
el microfono guia del autobus diciendo todo el rato “comment tu t’apelles? Al
siguiente minuto se quitaron sus blusas y pusieron sus tetas contra las
ventanas. La tia june estaba disgustado, incluso aunque ella iba al viaje bebida
y fumando. Nunca fue capaz de volver a sus clases de frances desde aquella.
Cada año, desde que era pequeña hasta que me junte con spice girls, ibamos de
camping a Abersoch, gales. Aquellas eran unas vacaciones fantasticas. Algunas
veces ibamos durante dos semanas, o solo nos encontrabamos con el resto de la
familia durante una semana o un fin de semana. La tia june lo organizaba, tenia
la caravana, nosotros las tiendas. Eramos muchos, toda la familia de mi madre y
sus hijos, y mas o menos ocupabamos la mitad del camping.
Solia viajar alli con la tia sheila y el tio mick. Eran increiblemente
organizadas, con unos almuerzos deliciosos para comer durante el viaje. Todo era
preciso y perfecto, mientras nuestro coche era un desorden. Mi madre siempre iba
tarde y los habitos de mi padre de esperar a que todos estemos listos y diciendo
“esta bien, estare en 5 minutos!” eran irritantes. Quince minutos mas tarde
todavia estarias esperando.
El tio mick me dejo conducir una vez a casa, pero desafortunadamente vomite en
su cuello.
La tía June preparaba la acampada y organizaba todo porque era la que tenía mas
experiencia, y la mas pija con una caravana. Cada mañana alguien iba a por los
periodicos y el pan y alguien mas iba a la granja a por huevos. Luego nos
sentabamos en una mesa larga de plastico y y haciamos una especie de desayuno
que nunca tomarias en tu casa, huevos fritos, tostadas, habichuelas, sotas,
tomates, salsas, bacon, todo. Era un perfecto desayuno ingles tipico, cocinado a
la perfeccion.
Siempre parecia que teniamos calor y muchas veces era como si fueramos
extranjeros. Las playas eran encantadoras y no tenian medusas. El tio barry
solia enterra a los doce primos hasta el cuello en la arena y nos dejaba alli.
Siempre era lo mismo “quiero ser el siguiente! Quiero ser el siguiente!” nos
encantaba encarcelarnos durante horas riendonos, nos encantaba el hecho de que
no pudieramos movernos, saludando con la cabeza a los demas y diciendo “hola,
como estas?”
Por las tardes jugabamos a un juego parecido al beisbol llamado rounders, luego
nos juntabamos para cantar alrededor del fuego de la playa. Todos los mayores se
emborracharian y acabarian en el mar y nosotros los niños nos encantaba estar
despiertos hasta tarde y verlos hacer esas cosas. Como un trato nos permitian
una vez a la semana en Butlins, la que los adultos odiaban pero los niños
queriamos.
El tio Barry trabajo como conductor de mercancia pesada y normalmente nos traia
cantidad de neumaticos , que nosotros inchabamos y los usabamos como flotadores.
Desafortunadamente siempre se perdians en el mar. Empezabamos las vacaciones con
seis neumaticos, pero al final de ellas, no habria ni uno. Y cada vez que otro
se perdia las tias entraban en estado de panico y lo perseguia sin preocuparse
de haberse puesto bien las tiras del bikini.
Habia contratiempos mas importantes, por supuesto. Una de mis primeras memorias
es estar en el sofa en la caravana de tia auntia con las persianas bajadas,
sufriendo una infeccion de ojo. Era como el infierno escuchar a todos fuera
mientras yo estaba alli en la oscuridad con crema antibiotica en mis ojos,
esperando a que las empollas hicieran efecto y la inchazon bajara. Mi vision era
completamente borrosa con esa crema en mis ojos. Era espantoso. Tenia un
horrible par de gafas de sol azules de plastico que tenia que llevar a todos los
sitios donde iba.
Los doctores tardaron años en diagnosticarme que era una forma rara de
conjuntivitis. Salia una o dos veces al año como una llaga fria y duraba una
semana, algunas veces incluso mas, mi madre me decia “ha entrado en tu ojo otra
vez esa araña de mala leche?” lo odiaba y mi madre y mi padre aborrecian echarme
crema en mis ojos mientras yo gritaba de dolor. Aun ahora cojo la misma
infeccion cuando estoy realmente estresada. Es una de esas cosas que me han
seguido durante toda la vida.
Cuando era un poco mayor, mi trabajo era coger la basura del contenedor. Un año
estaba corriendo con un cubo de basura en mis brazos cuando la parte de arriba
de una lata de habichuelas se cayo. Anduve y resbalo en mi pie, por poco me
corta el dedo del pie. Tuve que ir cojeando todo el camino de vuelta hacia las
tiendas, gritando de dolor, con sangre por todas partes. Mi primo barry me
envolvio el pie en una toalla y me llevo al hospital, donde involuntariamente le
di un bofeton a una enfermeda en la cara cuando intento cosermelo. Hizo un buen
trabajo. Mi cicatriz quedo atractiva. Yo no sabia que aquella enfermera tenia mi
futuro en sus manos. Si hubiera perdido mi dedo probablemnte no me habria
convertido en una bailarina, o, consecuentemente, no habria entrado en las spice
girls.
Tuve que cuidar de mi hermana fuera a donde fuera con ella. Cuando la marea
bajaba en Abersoch, la playa tenia grandes escalones, Danielle se cayo de uno y
yo la deje alli “jaja, sal de ahí! Era cinco años mas joven que yo, pequeña y
guapisima, pero yo era muy mala con ella (me pregunto cuantos hermanos y
hermanos planean matar a sus pequeños hermanos?)
Fue idea de la tia june cambiar de sitio. “he estado en otro camping que es
fantastico” asi que al año siguiente cambiamos de camping. Fue una experiencia
completamente diferente. Para llegar a la playa tenias que subir una columna
enorme y atravesar una tierra llena de rocas. En aquel momento llegas alli hecho
polvo, luego te sientas y hay un viento fuerte, incapaz de ir al mar porque era
muy duro. Fantastico! No.
Un dia mi madre y bernie fueron a ver al propietario del camping. Aquellos dos
eran unos locos juntos y les encantaba meterse meterse con el. “oh Dave, tu casa
es tan bonita!”
Dave le pregunto a mi madre si le gustaba la ducha. (extraña pregunta, solo
habia un a ducha. Ponias diez peniques y conseguias unos treinta segundos de
agua)
“esta bien, Dave” dijo mi madre “pero parece que me ha juntado estos grandes
trozos marrones” y se quito la camiseta y movio sus tetas (ella todavia lo
niega, por supuesto)
era un hombre tan viejo que probablmente no habia visto un pecho desde hacia
bastante tiempo. “mmm encantadoras!” dijo y les echo cervezas Carling Black
Label sin alcohol.
Aquellos viajes de camping siempre estaban llenos de historias divertidas. Eran
como las series de Carry on. Una vez mi madre estaba dando de comer a Danielle,
que solo tenia seis meses, cuando oyo un sonido de la tienda de tia sheila y tio
mick, que compartian con la abuela.
La tia sheila decia: “ya esta es suficiente”
“no, solo un poco mas, solo un poco mas” suplicaba mi tio mick
“hazlo rapido, podrias acabar antes” susurro ella
“lo estoy haciendo lo mas rapido que puedo!”
“apura entonces, tengo sueño” ronroneo ella
“todavia esta algo blanda, solo dame cinco minutos...” le pidio el
oh dios mio, penso mi madre, lo estan haciendo y nuestra madre esta en la misma
tienda! Los ruidos duraban años.
“aun no estas satisfecho?” suspiro mi tia sheila. “quiero dormir”
“no se porque te quejas,. Estas ahí acostada mientras yo hago todo el trabajo”
protestaba tio mick entre pequeñas respiraciones.
La mañana siguiente, mi madre se levanto temprano y fue a la tienda de la tia
june para contarselo.
“apuesto lo que quieras a que estas cansada” dijo cuando vio a la tia Sheila en
el desayuno.
“no, por que?” la tia sheila parecia sorprendida
“bueno, oy todo ese ruido anoche. Casi despiertas a todo el camping” la cara de
mama era un cuadro de disgusto
“oh si!” dijo la tia sheila cuando cayo en la cuenta. “esa maldita cama inchable
se desincho en medio de la noche y tardamos muchisimo intentando infalarla otra
vez!”
fue en Abersoch, alrededor del fuego del camping una noche, que mi madre me
conto como conocio a mi padre. Yo me sente alli y escuche totalmente fascinada.
Andrea Dixon tenia diecisiete años cuando conocio a Martin Brown, un chico de
diecinueve años en nochebuena en 1972 en Chapeltown, que todavia es un lugar
gueto en Leeds. Los padres de mi madre se habian vuelto locos si supieran que
ella habia ido a Chapeltown, pero no sabian que ella habia salido, aunque el
abuelo seguramente sospecho. Solia cerrar las ventanas para que ella no pudiera
volver otra vez despues de que volviera a hurtadillas, o si no estaba de vuelta
a una cierta hora.
No habia gente negra en Seacroft, donde la familia de mi madre vivia, asi que
fue un verdadero shock cuando ella llevo a mi padre funky y negro a casa. Sus
padres no salieron de su asombro. Extraño, lo se, pero en aquellos dias una
pareja de razas mezcladas era solo una de esas cosas raras que veias, y si la
veias, te quedabas mirando.
Los padres mi madre estaban en contra de las relaciones entre gente de
diferentes razas. No habian tenido experiencia con gente negra y cuando mi madre
y mi padre fueron por primera vez para cenar, hablaban muy despacio y alto a mi
padre, como si no entendiera el ingles. “HOLA... MARTIN.. COMO.... ESTAS?
Por qué hablan asi?” se preguntaba mi padre.
“estoy bien, gracias” contesto, haciendo temblar la mano de mi abuelo.
“vaya, eres un hombre de yorkshire!” grito papa, ya que para el era dificil de
entender que tuviera el mismo acento que el. Sin embargo, la abuela blanca
siguio laboriosamente explicandole todo como si fuera de otro planeta.
Las hermanas de mi madre no pensaron nada, pero los padres estaban disgustados.
Pronto se dio cuenta de que si iba a seguir viendo a mi padre tendria que irse
de casa, asi que se mudo a vivir con el tres meses despues, solo para conseguir
un poco mas de libertad. Mis padres la dejaron, aunque luego aceptaron la
relacion.
Mi madre tuvo grandes problemas por no ir a casa el dia de navidad aquel año. Mi
padre no tenia a donde ir asi que mi madre decidio tener la cena de navidad en
su habitacion con cama y cocina de Headingley, justo enfrente de la pista de
cricket (donde mas tarde me tendrian a mi). Comieron huevos escalfados y
habichuelas y se quedaron en cama todo el dia. eSta bien o que?
Mi padre estaba acostumbrado a estar con la familia, a pesar de que no tuviera
una relacion tan cercana a sus padres y hermanas como la podia tener mi madre
con su familia. Eso fue n parte porque en 1955, cuando tenia dos años, sus
padres lo abandonaron a el y a su hermana Kathleen en Nevis (una pequeña isla
del caribe) con su abuela, que era de inglaterra para ganar dinero. Como muchos
otros de West India de su generacion, habian mirado al futuro y se dieron cuenta
que podrian tener un mejor nivel de vida si se iban de Nevis.
Primero se fueron a casa del hermano de la abuela en Ipswich. Despues de seis
meses, se fueron a Leeds, donde tenian mas oportunidades de conseguir trabajo,
la abuela era una buena sastre y Leeds era el corazon de la industria textil.
Mi padre dice que incluso hasta este dia, su madre todavia recuerda el miedo que
paso cuando vino por primera vez a Leeds. Nunca olvido la manera en la que la
gente blanca cruzaba la carretara para evitar a ella y a mi abuelo, mientras
ellos iban paseando por la calle. Llevo años encontrar u nlugar donde vivir.
Todos los sitios a donde ibamos, habia carteles en las ventanas que decian,
“libre, no irlandeses, no negros”. La abuela nunca lo entendio.
Les llevo siete años conseguir un trabajo estable y comprar una casa. Solo luego
pudieron empezar a ahorrar dinero para el viaje de mi padre y su hermana.
Viajaron cuando mi padre tenia 9 años y su hermana 12, pero entonces era como
irse a vivir con unos extraños. Mi padre no queria dejar a su abuela y grito
todo el camino hasta Chapeltown. Creo que fue dificil construir una relacion con
su madre y padre una vez que estaba aquí. Su madre, especialmente, era muy
estricta y el nunca tuvo el coraje de enfrentarse a ella. Es comun en los niños
antillanos educarlos estricamente, pero la abuela negra era incluso mas estricta
que el resto, según mi padre.
A menudo le pregunto por su niñez y su familia, pero todavia es doloroso para el
hablar de ella, asi que los detalles son escasos. Se que fue un golpe terrible
dejar la unica vida que habia conocido y mudarse a un pais extraño,aunque
rapidamente se adapto, como los niños hacen. En Nevis habia vivido con su abuela
en una pequeña granja. Ella era estricta, pero el tenia mucha libertad tambien.
Alimentaba a los cerdos, cabras, gallinas y pollos y ayudaba con el trabajo de
la casa despues y antes de la escuela, pero el resto del tiempo era libre para
recorrer la isla con sus amigos. Jugaban al cricket en la playa y deambulaban
por los exuberantes bosques como si fuera una fiesta, con fruta durante todo el
camino.
Era casi la vida perfecta para un niño pequeño, asi que no era una sorpresa que
no se quisiera ir. El dia que tuvo que decir adios, desaparecio en el bosque y
se escondio, desdesperadamente esperando que perdiera el barco. Pero la abuela
sabia todos sus escondites y fue arrastrado a un barco mientras daba patadas,
primero en un barco pequeño, y luego en otro mas grande que seria el que lo
llevaria a inglaterra. Echo de menos a la abuela. Aunque a menudo la escribia,
no la vio mas durante treinta años, que fue cuando volvio a Nevis a un funeral
de su tia.
Le llevo un mes llegar a Inglaterra. Bajando del barco en los muelles de
Southampton en un dia de Febrero congelante, mi padre vio nieve por primera vez
en su vida. El suelo estaba lleno de el. Fue un completo shock; nunca habia oido
hablar de la nieve. Parecia tan bonita y esponjosa que estaba asombrada por
encontrar lo que era hielo frio cuando llego a tocarlo. Y cuando miro atrás, vio
sus pisadas en la nieve, se asusto, convencido de que estaba siendo perseguido
por un fantasma.
En los muelles su madre corrio hacia ellos y su hermana y los abrazo..
afortunadamente, la reconocieron por todas las fotos que ella les habia estado
mandando durante esos años.
Mi padre estuvo acostumbrado a que fueran estrictos, su abuela no habia sido
nada blanda, pero encontro que su madre era bastante mas espantosa. Tenia una
presencia muy fuerte, y era muy cerrada emocionalmente. Mi padre no habla mucho
de ese periodo en su vida, pero se que se rebelo. En su juventud solia llevar
lapiz de ojos negro y pintarse un bigote delgada, porque eso era lo que se hacia
en aquella epoca. Mas tarde todo seria grandes afros y plataformas.
Cuando dejo la escuela hizo un curso de dos años de ingenieria. La empresa con
la que el hacia practicas iba a llevarlo a canada, pero luego tuvo bronca con
sus padres, se fue de casa y dimitio de su trabajo. A sus padres les costo
perdonarlo. Creo que fue por eso por lo que no le hablaron en años. Cual fuera
la razon (el no lo dira) tuvieron un gran riña.
Mi padre fue a vivir con una tia durante un año, luego compartio un piso con
cinco chicos jovenes. Vivia solo y trabajaba cortando telas cuando conocio a mi
madre. Dos años mas tarde se convirtio en asistente de ingenierio en el
Yorkshire Imperial Metals, donde ha trabajado mucho durante los ultimos
veinticinco años. Una cosa que puedo decir de mi padre es que es la persona que
mas trabaja que conozco. Raramente esta enfermo, no tiene dias libre, no tiene
quejas sobre el trabajo. A menudo hace jornada doble (dieciseis horas) toda la
semana cuando yo era una niña y mi madre a veces tenia tres trabajos en un dia.
Desde una edad temprana me enseñaron que la unica manera de conseguir algo, es
trabajando duro para ello.
Mi madre dejo la escuela a los quince años e hizo un trabajo de oficina general
durante un tiempo, pero estaba tan mal pagado que cogio un trabajo para una
fabrica de galletas. Despues de eso hizo muchas cosas diferentes, incluyendo dos
noches a la semana en un club nocturno de Bellevue Centre, donde mi padre jugaba
campeonatos de tenis de mesa.
Mis padres se casaron el 2 de agosto de 1975. Me encanta su foto de boda. Mi
madre llevaba un vestido ajustado color azul palido con unas grandes botas de
plataforma y mi padre tenia esas enormes solapas, gran barba y pantalones de
campana. Parecian una pareja de rock and roll.
La gente de las dos partes de las familias decian: 2 los matrimonios de
diferentes razas no salen adelante. No es bueno para los niños” pero mi madre
estaba segura de lo que estaba haciendo. Solo penso que nadie los entendia.
Realmente los admiro a los dos por enfrentarse a toda la presion de la familia y
seguir adelante con sus vidas. Las relaciones entre gente de diferentes razas en
aquella epoca no se solian ver y nadie estaba de acuerdo. Debio haber sido duro
tener a todas en contra de ellos pero eso no les paro e hicieron lo que querian.
En cuanto a mi, yo no estaba planeada. Finalmente libres mi padre y mi madre de
sus toques de queda, mi madre salia de fiesta la mayoria de las noches y se
olvido de tomarse la pildora. Asi fue como me tuvieron. Una vez que estuvo
embarazada, mi madre estaba decidida a que mi padre tuviera contacto con sus
padres. No se habian hablado ni visto durante años, y mama se sentia que la riña
con su familia era una de las peores cosas que podian pasar en la vida. Asi que
el dia de navidad de 1974 se lo sugerio.
“por que no llamas a tu madre y le cuentas que vas a tener un niño?”
aunque mi padre habia querido hacer la llamada desde hacia tiempo, era dificil
para el coger el telefono. Su corazon le salia mientras marcaba el telefono de
sus padres. Respiro hondo cuando escucho la voz de su madre.
“hola mama. Estas bien? como esta papa?”
la abuela estaba en shock al oir a mi padre y la conversacion fue algo dificil.
Ella no le habia hablado a su hijo durante años y ahora el la estaba llamando
por navidad, para contarle que su novia estaba embarazada. Hubo bastantes pausas
embarazosas. Mi padre todavia encuentra dificil hablarle a su madre. La ve como
una mujer introvertida, privada que guarda sus emociones para ella (como mi
padre hace, de hecho). Es justo lo contrario de su padre, que es muy
extrovertida. La abuela negra y el abuelo son como la tiza y el queso.
Mi padre planeo ver a sus padres pronto despues de la llamada de telefono. La
segunda vez que fue, mi madre tambien fue. No fue una experiencia feliz para
ella. Estaba sorprendida de que su familia no estuviera de acuerdo con su
relacion asi como la de mi madre tampoco lo hacia. La abuela negra seguia
diciendole a mi madre que la vida seria dificil para ella y para mi padre porque
fueron criados de maneras diferentes. “no funcionara, y el bebe lo sufrira”
insistia. Mi madre se deprimio bastante y busco apoyo de mi padre. Pero el
estaba muy asustado como para abrir su boca. El respeto por su madre era tanto
que nopodia contradecirla. Mi madre y mi padre discutieron todo el camino de
vuelta. “como pudiste sentarte y dejar a tu madre que dijera todo eso? Le
preguntaba mi madre una y otra vez.
Despues de dieciseis horas de parto, a las 5:59 de la tarde el dia 29 de mayo,
naci de mi madre de 19 aoñs con un par de fórceps. “es el bebe mas lindo que ha
nacido en este hospital en toda la semana” dijo una de las enfermeras. Tenia
muchos rizos negros en el pelo y unas facciones perfectas, como mi madre.
Mi nacimiento definitivamente hizo que la familia se juntara. El abuelo negro,
que era mas permisivo que la abuela, fue una de las primeras personas que fue a
verme. Desafortunadamente mi madre llevaba un camison de los que se atan a la
espalda, y cuando se agacho para cogerme, sus tetas salieron par afuera.
Mi color estuvo en debate al principio. Uno de los familiares de mi padre decia,
“ni es negra, ni es blanca, no pertenece a ninguno de los dos y eso va a ser
dificil”
En cierto modo, estaba en lo cierto, pero era lo ultimo que mi madre queria oir
sobre su bebe recien nacido. Estaba bastante deprimida. Era algo insesato
decirle a una madre eso, y mas cuando habia un frente nacional en leeds por
aquella epoca. Habia muchos racistas por alli y la cosa estaba tan mal, que para
que mi padre me vieran, teniamos que montarnos en un autobus, y alli mi madre me
daba a mi padre, si hubieran visto a mi padre con un bebe, lo hubieran golpeado.
A menudo se sentian amenazadaos cuando salian de noche y siempre tenian que
evitar ir por el centro de Leeds despues de los partidos de futbol.
Afrortunadamente, mi padre no se vio envuelto en ninguna de las marchas que se
hicieron luego en contra de la gente blanca.
Habia skins por todo Leeds durante los 70 (si eras blanco y te afeitabas la
cabaza, luego las posibilidades eran que bestias botas del ejercito y el simbolo
nazi.). Algunas partes eran muy peligrosas si eras negro. Incluso cuando era una
niña tenia precuacion ante la tension que habia cuando iba a partes
predominantemente blancas como por ejemplo Seacroft. Habia masivos frentes
nacionales y las marchas anti-nazis se sucedian en la ciudad y lo encontre
realmente aterrador cuando mi madre me lo explico todo cuando fui algo mayor. No
podia creer lo que habia pasado, mas, porque la mitad de mi familia todavia
vivia en Seacroft.
Era inaudito ver al abuelo blanco visitar a alguna de sus hijas despues de dar a
luz. Yo era su octava nieta y no habia ido a ver a ninguno de sus otros nietos
al hospital, pero por alguna razon vino a verme. Los bebes mestizos a menudo
empiezan siendo de piel palida, asi que el abuelo me vio y respiro como con
alivio: “oh! Es blanca como nosotros!” un mes mas tarde me volvi algo mas oscura
y el no podia evitar preguntarle a mi madre “dios mio pero la estas bañando?”
Ironicamente, me converti en su favorita, su pequeña y especial nieta, que dios
bendiga su alma. El momento en el que me vio se enamoro de mi y habia una gran
relacion entre nosotros hasta el dia en que murio. Viendo con el cuidado y
cariño en el que mi padre me cogia, hizo cambiar la opinion que mi abuelo tenia
de mi padre, asi que me imagino que mi llegada hizo que todo cambiara.
Durante la primera semana solo abria un ojo, asi que mis padres me llamaron “un
ojo” hasta que decidieron como llamarme. Mi padre queria llamarme Caroline pero
mi madre era insistente en que tenia que ser Melanie, gracias a Dios. Años mas
tarde, la madre de Emnma, Pauline, me dio un posavasos que tenia impresa una
explicacion de lo que significaba Melanie : “de piel oscura, se preocupa por los
demas, cariñosa y romantica, construye las relaciones dia a dia, capaz de
brillar un dia con su sonrisa, acepta a los demas por lo que son y hacen posible
lo imposible.”
Mama se quedo en el hospital durante siete dias, principalmente porque el casero
de Headingley no permitia a bebes. El concejo municipal habia prometido una casa
despues de que naciera pero mientras tanto mis padres no tenian alternativa que
quedarsse en casa de los padres de mi madre, que fue bastante dificil, por no
decir mas.
Aunque, no llevo mucho tiempo desde que mi madre dejo el hospital conmigo hasta
que el concejo municipal nos idera las llevas del numero 1 de Hardol Grove,.
Afortunadamente era un area de razas mezcladas.
El dinero estaba apretado asi que mi madre salio en busca de trabajo cuando
tenia un mes. Sin una niñera o alguien que me cuidara, solo podia trabajar
cuando mi padre llegara del trabajo, asi que otra vez, hizo de todo, incluido
servir pescado con patatas en una tienda. Eso solo duro una noche. Se dio cuenta
de que no estaba hecha para eso, cuando casi se quema un pie con el aceite
hiriviendo de las patats.
Durante el dia me llevaba al parque con otras madres. Ella no viistaba a los
padres de mi padre mucho porque llevaba dos viajes largos en autobus hasta
Chapeltown.
Al final de nuestra calle habia una tienda que hacia esquina donde mi madre
siempre compraba leche o tazas de te. “Ah, pequeña Sherrel!” decian los
propietarios cuando me veian. “noooo, es melanie!” mi madre siempre los
corregia.
Se descubrio que la madre de la pequeña Sherrel, Bernie, que vivia cerca, tenia
una experiencia similar a la neuestra, a ella le decian que era Melanie.
Inevitablemente las dos madres se conocieron, y empezaron una amistad que
duraria para siempre. Sherrel y yo nos pareciamos mucho, en un tiempo en el que
los niños mestizos eran poco comunes. No solo pareciamos hermanas, sino que solo
habia unos pocos meses de diferencia. Bernie y mi madre congeniaron desde el
principio, las dos estaban completamente locas. Era genial porque empezaron a
compartir la niñera de Sherrel y mia tan pronto como estuvimos cada uno en la
vida del otro.
Vivimos en Harold Grove durante cinco años. Al principio de la tarde, cuando la
gente volvia de trabajar, yo me sentaba en la escalera de la puerta esperando a
que la gente me hablara. Vivamos en una zona de estudiantes, y ellos me adoraban
pero la mujer que mas me gustaba que pasara se llamaba My Lady, que me daba un
caramelo todos los dias. Era una mujer verdaderamente excéntrica y vieja
ataviada de perlas y pendientes antiguos y zapatos elegantes. Cuando la veía
acercarse, gritaba: “Mi señora está aquí! Durante el día a menudo correteaba
para hablar con los vecinos. Hyde Park era un lugar para moverse y me parecía
muy seguro.
Tenía montones de energía que gastar. He sido hiperactiva toda mi vida, tanto
que Bernie solía llamarme “el trago” debido a las corrientes de aire que
provocaba al ir corriendo de un lado para otro. Ella llamaba a mi madre y le
decía: “tráetela, hace calor!”
Mi madre tenía que rogarle a la tía Sheila que hiciera de canguro para mí.
Decía, “por favor, por favor, por favor cuida de ella” y tía Sheila respondía
“oh, tendré que preguntárselo a Mick” el tío Mick diría, “joder! Nunca para!
Hablar hablar hablar hablar hablar hablar hablar hablar hablar” pasé por toda la
familia como una patata caliente. Nadie quería tenerme por mucho tiempo, excepto
mi tía June. Todos decían que cuidarme era como intentar atrapar un fuego.
No era tan traviesa, solo un hilo vivo que quería y necesitaba atención. No me
podías simplemente dar un libro para leer, tenías que leerlo conmigo. No podías
darme mis juguetes y que jugara con ellos, porque no jugaría sola. Hacía a mis
padres sentarse en mi casa Wendy durante horas hasta que les daba unos
sandwiches y les enseñaba mis juegos. Debió volverlos locos, pero no recuerdo
escucharlos quejarse.
Desde el momento en el que pude hablar, necesitaba saberlo todo de todo. Era una
pesadilla! No podía preguntar solo una pregunta. Siempre tenía que saber mas.
“pero porque es así?” no importaba la respuestas que me dieran, yo preguntaba
“no, pero por qué es asi?” necesitaba saber los mas pequeños detalles sobre
porqué los pájaros tienen plumas, como mueven sus ojos, por qué no tienen cejas,
cuanto viven, todo. Obviamente mis padres no tenían todas las respuestas.
El único hipo en mi potente vida fue cuando tendría a tartamudear cuando estaba
muy excitada. Sentada en la mesa de la cocina, preguntándole pedirle a mi primo
Andrew la salsa de t-t-t-t-t-ttomate, no era divertido
Siempre era así. A mis primos les encantaba, porque estaba tan loca. Solía
saltar en sus camas durante una hora, gritando: “si si, estoy en la cama de
Joanna, si si!” idealizaba a mi prima Joanna. Era la prsrona perfecta con el
pelo rubio. Quería parecerme a ella y no podía entender porqué no me parecía.
Cuando tenía cuatro años, en la bañera con mi madre, dije: “mamá, te quiero
poruqe eres blanca” mi madre lo encontró perturbante, pero mi padre le dijo que
no se preocupara y no hiciera de un grano, una montaña de arena. El había
pensado de la misma manera sobre sus profesores cuando era un crío. En aquella
época, no veías a gente negra en anuncios o en las portadas de las revistas.
Eran invisibles para los medios. El pelo rubio y los ojos azules eran la cima de
la belleza, casi exclusivamente. Crecí odiando las películas de blancos y
negros. Las odiaba por el hecho de que todos parece que tienen esclavos negros o
sirvientes negros siendo vistos asi, incluso aunque en aquella epoca las cosas
eran así. Aquellas películas hacían que mi corazón sangrara, y todavía no puedo
soportar verlas.
Tenía casi cinco años cuando mi madre me explicó que iba a tener un hermano o
una hermana “ será blanca y rubia? así es como quiero que sea” pedí.
“mejor deberías pedírselo a tu padre si quieres que salga blanca” mi madre rió,
añadiendo “no, va a ser justamente como tú”.
Cuando fui al hospital con mi padre para ver al nuevo bebé le eché un vistazo y
lloré lágrimas de decepción.
“llevárosla de vuelta! Insistí. “n o es blanca y su pelo es oscuro” estaba a
punto de ser sitiada por la familia de mi madre quienes eran todos blancos con
pelo rubio y esa era la clase de niño que esperaba que mi madre tuviera.
Danielle siguió mi mismo camino. Solía decir “sé que me llamo Danielle Brown
porque de momento soy marrón, pero cuando crezca seré blanca”.
Mi madre tenía que explicarle: “nunca vas a cambiar tu color. Tienes un poco de
tu padre y un poco de mí y eres de un color café. Eres mestiza. Tienes lo mejor
de ambos mundos”.
Danielle tenía un año cuando mi madre empezó a trabajar otra vez, esta vez en
una tienda de ropa. Se divirtió hasta cierto punto. En su primer día no mencionó
a sus compañeras que estaba casada con un hombre negro. ¿Por qué habría de
hacerlo? Nadie iba hacia ella y le decía “oh, la verdad es que mi marido es
escocés o irlandés”.
Desafortunadamente las otras dependientas contaban un montón de bromas racistas.
Mi madre al principio se contuvo durante unos pocos meses, principalmente para
no compartir con ellas su avergonzamiento, pero después de un tiempo las cosas
se pasaron de la raya. Había tanto scomentarios racistas en la tienda que
decidió que tendría que decir algo. Que quede claro que mi madre es la clase de
persona, no como yo, que puede morderse la lengua. Le lleva mucho decir lo que
piensa, pero cuando lo hace, lo sabes.
Así que les enseñó unas fotos mías y de Danielle y dijo: “Éstas son mis hijas”
“oh, sabes? No es la gente negra la que no nos gusta, sino los asiáticos” dijo
una de sus compañeros en un patético intento para justificarse. Mi madre dijo
que se sentía realmente avergonzada de todas ellas.
Sherrel y yo estábamos en la misma clase en preescolar y en el colegio.
La hora de las historias era la mejor parte de la vida en el colegio de
Westfield Grove, cuando tenías que sentarte con las piernas cruzadas y
permanecer callada. Era entonces, y solo entonces, cuando dejabas a un chico
poner su brazo sobre ti cuando los profesores no miraban.
Mi mejor amiga en Westfield era una niña llamada Julie. Era muy guapa, con un
pelo moreno largo y quería ser como ella. Tenía tierra debajo de sus uñas así
que solía escarbar con mis dedos en la tierra para conseguir un efecto similar.
A menudo me río de mí misma por ello cuando me hago la manicura. Estos días paso
horas y horas (y una absoluta eternidad) en conseguir justo el efecto contrario
al de Julie.
Tenía buen expediente en el colegio. “Que niña tan educada. ¡Es un placer
enseñarle!” Todos los profesores me querían. Era energética pero no traviesa.
Cuando llegaba a casa de la escuela me quitaba mi ropa del colegio y me ponía mi
ropa vieja para jugar, me ponía mi abrigo y mis zpaatos y esperaba. El abrigo y
los zapatos eran muy importantes porque cuando mi madre decía, “Me voy a la de
Bernie!” Yo podía decir: “Estoy lista!” Si no tuviera mi abrigo y mis zapatos
ella diría: “no, no lo estás. Me voy!” y desaparecería por la puerta. Era muy
impaciente y odiaba ser olvidada. Para mí, ella tenía una gran vida, siempre
asomándose a las casas de los demás.
Los domingos eran geniales. Las tías y sus maridos e hijos iban a casa de la
abuela para comer y yo las ayudaba con el pudding de Yorkshire. Eramos una
familia muy unida. El abuelo siempre estaba con una bolsa de caramelos de menta
para mí. Normalmente se emborrachaba y se balanceaba, fu mando su pipa, contando
chistes y siendo divertido. Solía salir al jardín y coger frambuesas con él.
Tenía una relacion muy especial. Pensar en él me hace sonreír.
Cuando tenía cinco años me mudé a Westfield Road número 74, también en Hyde
Park. Todo aquello me inquietó cuando hicimos las maletas y nos fuimos y era
algo como “ como sabrá papá Noel a dónde me he mudado?”
La nueva casa estaba en un complejo urbanístico de viviendas en alquiler
subvencionadas por el ayuntamiento bastante grande. El lugar tenía un verdadero
espíritu comunitario y la puerta de todos estaban abiertas en verano. Siempre
pasaba algo, alguien pillado teniendo un lío amoroso o alguien que poseía dinero
para droga o andando entre tejemanejes, o había viejos ricos amantes de una
mujer joven llamando a las puertas de los vecinos. Había camellos y prostitutas,
y un montón de estas cosas. Me encantaba.
Pasé la mayoría de mi tiempo libre en “la guarida” reuniéndome con los demás
niños. Hicimos la guarida entre dos paredes paralelas enfrente de la carretera
en nuestra manzana. Tupida con la maleza y los escombros, cerrada del mundo, era
el lugar perfecto para construir un sitio donde esconderse con extrañas piezas
de madera, maquetado con mantas.
La casa de Westfield Road era más grande que la de Harold Grove. Mi cama era
genial, con una alfombra rosa, paredes rosas y litera. Incluso tenía unas
puertas tipo cowboy salloon del oeste en el armario de mi habitacion. Me
encantaban esas puertas y solía vestirme y salir por ellas cantando y bailando.
Me daban una excelente manera de hacer una entrada. “da-da!” giro. “Aquí estoy!”
Mi juguete favorita era la casa de Barbie, que era casi tan alta como yo.
También tenía una muñeca de cabaña falsa llamada Luby Lou a la que le cogí mucho
cariño, y un “Tiny Tears” (pequeñas lágrimas” que quitaba. Como los demás niños
de mi zona no tenía mucho pero lo que tenía significaba mucho y lo comportía. No
me daba cuenta de que mi padre y mi padre cuidaban mucho el dinero y ahorraban
mucho. No creo que los niños nunca lo hagan. Ellos decían la extraña frase “
Bueno no puedes tenerlo” pero no daban ninguna razón y yo me sentía inferior.
Cuando Sherrel se quedaba a dormir, que era a menudo, le suplicaba que me
contara la historia de Snotbag. No había mucho la verdad, “Snotbag sale de cama,
fue a la tienda y se encontraba con Bogeybag y Poobag...” pero yo encontraba las
palabras snot (mocos), bogey (mocos) y poo (caca) para troncharse de la risa.
Sherrel siempre tuvo y tiene un gran sentido del humor. Le lleva un tiempo
perder la timidez con la gente , pero una vez que lo hace no puedes pararla.
Las palabras asquerosas eran graciosas, el sexo no lo era. Una noche oí a mi
padre y a mi padre haciendo el amor y me quedé consternada. Obviamente no me
daba cuenta de lo que estaban haciendo y corrí a su cama gritándole a mi padre
“apártate de ella ahora!!” Luego corrí por las escaleras hacia la cocina.
Mi madre no pudo parar de reírse. “baja y dile que todo está bien” le dijo a mi
padre.
Así que mi padre bajó las escaleras e intentó explicarme ”mamá y yo solo estamos
queríendonos”
“no! Oí su grito!! Le estabas haciendo daño!” Estaba furiosa con el pero el solo
quería reirse. Era un dilema. No quería explicar el sexo, porque era demasiado
pequeña, pero no quería hacerme pensar que estaba haciendo daño a mi madre. Al
final intentó calmarme.
Mi madre odiaba dormir sola cuando mi padre tenía turno de noche, así que
normlamente me hacía a mí o a Danielle compartir la cama con ella. Decía “una de
vosotros tiene que dormir conmigo, cuál de las dos?”
Las dos decíamos “yo no!” poruqe tenías que acostarte muy quieta en la cama de
mi madre y sufrir la puntiagudez de sus pelos de la pierna.
Durante un tiempo la tía Di y el tío Steve se quedaron en casa. Nueve meses
antes habían estado ahorrando para casarse y comprar una casa, pero decidieron
gastarse el dinero en trabajar. Así que se fueron a India y se convirtieron en
“multiculturales y con gran experiencia” En aquel momento volvieron llenos de
ropas hippies y con la ropa llena de espejitos. Llegaron a casa la víspera de
Navidad del 81 y se quedarón dos años. La tía Di volvió a trabajar de secretaria
y el tío Steve se fue a vender coches.
Nunca olvidaré tener que hacer mis deberes en la cocina. Era muy mala en
matemáticas así que la tía Di intentaba enseñarme a dividir y se iba. Despues de
un tiempo decía “Vale, mi tiempo se ha acabado” Luego el tío Steve vendría y me
lo intentaba explicar pero no lo lograba. Luego mi padre vendría, se iría y al
final mi madre llegaba. Tardaba dos minutos, porque no tenía paciencia. Despues
de haber pasdo por todos, tenía que sentarme allí e intentar acabarlo sola. Yo
me sentaba con mis libros pensando, oh dios, tengo que tener esto acabado antes
de poder ver la tele o salir a jugar.
Nunca conseguía hacerlo bien, eran matemáticas.
Cuando tenía seis años el abuelo blanco empezó a tener malas infecciones de
pecho. Despues de unos pocos meses durmió en una cama del piso de abajo en la
habitación porque estaba demasiado enfermo para subir. No tenía ni idea de que
estaba tan mal hasta el día que murió, que yo tenía siete años, e incluso
entonces era un poco joven para entenderlo. De verdad lo eché de menos cuando se
fue y todavía lo echo, aunque sé que me está viendo esté donde esté.
Unos pocos días de que mi abuelo muriera, mi padre le pidió a la tía Sheila que
me cuidara. Sin decirselo a mi madre me llevó a la capilla del funeral para
guardar nuestro último respeto al abuelo en su féretro abierto. Acostado y
envuelto en ropa con sus ojos cerrados, su piel del color de la nieve. Lo toqué
y le hablé como siempre, un poco confusa poruqe todos estaban llorando y yo no
entendía porqué. “que os pasa a todos vosotros?” no hace falta decir que mi
madre se volvió loca cuando descubrió donde había estado. Estaba muy preocupada
de que tuviera pesadillas. No las tuve, pero tuve un fuerte recuerdo de él,
allí, como si fuera ayer.
Después de que el abuelo muriera, la abuela se mudó de la casa familiar a un
pequeño piso. Todas las hermanas la ayudaron a decorarlo, sobre todo la tía
Pamela. El espíritu del abuelo vivía en mi madre. Cuando fuimos a visitar a la
abuela decía cosas como: “así que mama, tienes sexo? Yo solía avergonzarme.
“eres realmente asquerosa hablando así delante de Melanie y Danielle” respondía
la abuela. “entra a la cocina Melanie, y ayúdame con el pudding Yorkshire!” Mi
madre solía reírse.
Cuando era muy pequeña, pasábamos las navidades en diferentes casas de las tías.
Sheila, Di, June y mi madre, todas tenían dos hijos, así que era una locura. Era
muy especial cuando íbamos a casa de la tía June porque vivía en Manchester y
teníamos que conducir hasta allá. Su banquete era el mejor.
La casa de la tía June era pija. Lo sabías porque tenía un sofá en la ventana
con cojines (luego mi madre intentó copiarlo pero no quedó bien). El baño de
June estaba lleno de estatuas de ranitas, tenía alguna manía con ellas porque no
podías tocarlas. Podías morirte por hacerlo, pero no podías.
Después de que el abuelo muriera paramos de ir a casa de las tías por navidad y
todos se turnaban para ver donde cenaba la abuela. En aquel entonces Bernie y
Sherrel empezaron a venir a nuestra casa en navidad. Sherrel normalmente nos
traía alguno de sus regalos sin abrir. “Sherrel, que tienes?” le preguntaba.
Antes de que ella lo supiera, yo había desenvuelto el paquete y me había sentado
en su nuevo vestido y zapatos.
“tengo el regalo de navidad de Sherrel puesto” decía triunfante.
“sí, lo tienes! Decía con voz calma, completamente frustrada. Incluso abría sus
regalos de cumpleaños poruqe no lo hacía lo suficientemente rápido para mi
gusto.
A pesar de ser pequeña, tenía un gran sentido de la justicia. Cuando tenía ocho
años, las noticias salieron a la luz y estaban trayendo un nuevo ordenador a la
escuela y el director decidió que sería compartido por las dos clases de los
mayores. La otra clase lo tendría durante tres días, y nosotros dos.
Toda la semana iba a casa y decía “ no es justo! Crees que es justo?”
Mi padre podía ver lo afligida que estaba. “Si no crees que es justo, tienes que
ir y decírselo a tu profesor y explicarle porqué” dijoél.
Así lo hice.
“no es mi decisión” contestó mi profesor. “Es cosa del director. Temo decir que
las cosas son así”
Yo no lo aceptaba. Fui a quejarme a casa. Me estaba fastidiando.
Al final de la semana cuando mi madre fue a recogerme a la escuela le dije
“tengo que ver al director ahora”
“oh, que has hecho?” contestaba con pánico.
“solo sé que tengo que ir a verlo ahora”.
La hice esperar fuera del despacho. Cuando salí, tenía una cara feliz,
aparentemente. “l ohe conseguido” anuncié.” El ordenador va a ser compartido por
igual. Dos días y medio cada uno. Ahora sí es justo”
No tenía que haberme molestado, porque poco después mi madre decidió que quería
mudarse, lo que significaba que tendría que cambiar de colegio.
Ella se daba cuenta de que me fijaba en como salían y entraban los hombres de
las casas y como iban arriba y abajo. Mi madre le dijo a mi padre, “mira, no voy
a ver a mis hijas creciendo en esta zona y yendo de la misma forma que van los
niños de aquí. Quiero irme a otra zona y darle a mis hijas una oportunidad,
aunque eso signifique pedir un préstamo”.
Mi padre no quería irse porque tenía muchos amigos en la zona. Lo que es más,
podía tocar su música alto sin que nadie se quejara. Tenía cientos de cintas,
desde pop hasta reggae poasando por folk y country. Estaba en todo, incluso Dire
Straits, aunque ponía mucho reggae.
La forma de vida del sitio iba a la perfección para mi madre pero sabía que
tenía que encontrar un lugar mejor para críar a sus hijas, esa era la prioridad.
Encontraron una casa en Kirkstall, una zona vieja. Casi no había gente negra,
solo un par de parejas al final de la calle, lo que me parecía que estaba a
millas. Nuestra vecina era una mujer que estaba loca. Era muy vieja y mamá solía
obligarme a ir por ahí y hacer té para ella, lo que yo odiaba.
La nueva casa al principio era un completo desastre. Mi habitación tenía una
madera mugriente en el suelo con trocitos de alfombra entre los trozos de
madera. Había ratones en la cocina y tenías que aplaudir fuerte para que se
fueran de allí. Una mañana mi madre puso su mano en la caja de cereales y sacó
un asqueroso roedor. Estaba aterrorizada de ir a la cocina después de eso.
La casa tenía tres habitaciones con un pequeño césped que siempre estaba
horrible. Mi padre lo puso un poco más pijo, tardó tres años, pero lo
consiguió.Mis padres todavía conservan esa casa.
Mi madre hizo los arreglos de dentro.
Mis padres tenían los roles al revés. El hacía la compra y cocinaba, ella se
encargaba de la decoración y el bricolaje. Mi padre vivió por su cuenta desde
que era pequeño así que estaba acostumbrado a hacer la compra y cocinar, mi
madre no tenía ni idea de nada cuando se fue a vivir con mi padre, así que lo
normal fue que aprendiera las cosas que mi padre no sabía hacer.
Una vez mis padres intentaron decorar la casa juntos, cuando yo era un bebé y
fue un completo desastre. A mi padre se le caía el papel que querían pegar en la
pared, así que mi padre se enfadó y frustrado le dijo a mi madre que no volvía a
decorar la casa con ella, así que mi madre llamó a Bernie y le preguntó si
vendría para ayudarla. Desde aquella ella se encarga de la decoración.
No eché de menos mi antigua casa porque Bernie y Sherrel venían a menudo a
vernos. Ahora que Bernie y mi madre tomaba n algo juntas de vez en cuando, se
volvían completamente escandalosas y siempre lo fueron. Como la mayoría de los
adultos, trabajaban duro en sus trabajos y con la familia así que necesitaban al
menos una noche para desahogarse. Los viernes por la noche en mi casa eran para
partirse.
Mi madre es la clase de persona que vive la vida al límite, hace una bonita casa
y tiene a todos a su alrededor. Creó una bonito y seguro ambiente familiar, pero
eso no paraba mi busqueda de atención. La necesitaba, supongo , que era
hiperactiva y necesitaba mostrarlo.
Entonces, mi madre que estaba de los nervios buscó ideas para dejarme exhausta.
Los bizcochos no lo hacían, nadar tampoco, nada lo hacía. Se tiraba de los
pelos.
Luego, justo antes de movernos a Kirkstall, algo pasó que cambió mi vida.
Sharon, la preciosa chica de pelo negro y gran sonrisa que vivía en la puerta de
al lado, completamente cambió la forma de mi vida y mi destino con una sola
pregunta. Le preguntó a mi madre si podía ir a clases de baile con ella.
Quizás el baile era la respuesta.
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