:: IF ONLY - TRADUCCIONES - CAP.01 :: |
CAPÍTULO 4 - ¿ES ASÍ?
Todo explotó ese verano. Los adolescentes teníamos otro estilo de música y
también cambió la moda.
Puedo definirlo como “el verano del amor” .
Ese verano no tenía trabajo y muy poco dinero en el banco. Una semana después,
tuve que vender mi cámara para conseguir dinero extra.
Mis nuevos amigos eran más grandes que yo y también muy modernos. “Sean” se veía
como Martin Kemp. Usaba teléfono celular y estaba muy a la moda.
Otros, como Steve y Toby eran los encargados de organizar fiestas, que eran muy
completas, con vendedores de entradas y Dj’s.
El sexo seguía presente en mi, pero todavía era virgen a los diecisiete.
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Jueves 27 de junio de 1989
Tengo casi diecisiete años y siento como si tuviera la obligación de
encontrar un novio.
¡Escúchame!, estoy hablando como si tuviera veintiuno. Lo que pasa es que
me preocupo por lo que piensa la gente. Sé que solo debo esperar, pero
estoy cansada de esperar... ¿y si el mundo termina mañana?... no puedo
morir virgen. |
Esperé dos meses hasta que cumplí diecisiete. Después de mi cumpleaños, Toby me
llevo a un campo después de ir a bailar. Había mucho pasto crecido y trato de
tener sexo conmigo, pero no pudo porque yo tenía mucho miedo.
Intentamos algunas veces más hasta que paso. Cinco minutos después todo había
terminado. Entonces me pregunté: -“¿es así?”-
Después me dijo que estaba saliendo con una chica llamada Tamara y que no podía
dejar de pensar en ella.
Después de ese verano de tantas aventuras ..., ¿cómo podía volver al colegio?.
Había descubierto un nuevo mundo lleno de aventura y gente joven. Ya no me
preocupaba tanto el futuro. Solo me importaba vivir el momento.
Mamá no podía entenderme, pero yo sabía lo que pensaba... ”Ella se había
sacrificado por mi...”
A principio de septiembre empecé a trabajar en un video club donde tenía que
chequear la calidad de cada video.
Un viernes, antes de empezar a trabajar fui a un pub llamado “Game bird” con
unos amigos. La fiesta duró hasta las tres y media de la madrugada del sábado.
Al día siguiente comencé a trabajar en el video club. Estaba exhausta.
Karen se puso furiosa por lo de la fiesta y no pude seguir viviendo con ella en
“Queens road”, así que tuve que volver con papá.
El “Café de París” en Leiscester, era lo más glamoroso. Allí podías encontrar
famosos como David Bowie o John Taylor.
Empecé a salir con un chico negro llamado Billy que tenía quince años, pero
parecía la mitad de su edad. Manejaba un BMW y siempre llevaba mucho dinero en
sus bolsillos. Nuestra relación era platónica porque el ya tenía novia.
Un día en el “Café de París” conocí a un chico llamado “Nian”. El era increíble.
Tenía el pelo castaño y tenía también un aire a George Michael.
Yo tenía un vestido rojo y todo el tiempo traté de llamar su atención.
Empezamos a charlar. Él era mucho más sofisticado que yo. Su madre había muerto
cuando él era pequeño y tuvo que quedarse con su padre en un pequeño estado.
Nian era un romántico y era la primera vez que no me preocupaba por si él tenía
novia. Yo veía algo más en él.
¿Podía pasarme eso porque él venía de una familia rota?.
Volví esa noche a casa fantaseando con él.
Papá se había encontrado mal esa noche y llamaron al hospital. Por un minuto,
pensé que podía morir.
A pesar de que en esa época él y yo estábamos muy juntos, nunca lo había
visitado en un hospital.
Estaba cansada por las fiestas pero no podía poner excusas.
Papá entró en un estado de shock. De repente pensé: -¿qué pasa si se muere?-.
Nuestra relación fue cambiando con el tiempo. El ya no me hablaba de su
infancia, si no de sus novias y de su primera mujer.
A veces me hablaba de sus viejos compañeros. Creo que no tenía idea de lo que
era ser padre, pero el tampoco había tenido modelos. Su padre lo había
abandonado cuando era pequeño y su padrastro nunca tuvo una relación muy cercana
a él.
Mientras estaba en el hospital, decidí pintar su departamento. Nian me dio la
pintura. Yo cubrí todo de blanco y los muebles de negro.
Cuando papá llegó a casa creí que iba a darle un ataque. Iba de dormitorio en
dormitorio. Creo que se me había ido la mano. En ese momento no pensé lo
importante que eran algunas cosas para él. Tenía solo diecisiete años ¿qué podía
entender yo de los recuerdos? Había tirado su vida a la basura.
De repente, tuve el mismo sentimiento con respecto a mi futuro...¿ dónde habían
quedado mis sueños de fama y fortuna?.
Trabajé en el video club por nueve meses hasta que un nuevo muchacho empezó a
trabajar: Duncan, quien tenía cabello rojo... -¿Qué estoy haciendo?-, me
pregunté. Este no era un sueño, yo quería ser estrella de cine, quería ser rica
y famosa. En ese momento pensé que podía seguir así o cambiar de dirección.
Di vueltas y vueltas por la oficina de Duncan. Cuando llegué a casa escribí una
carta a mi jefe y decía que mi padre estaba enfermo y que debía cuidarlo. Desde
ese momento, nunca más volví. Fue un poco antes de cumplir mi decimoctavo
cumpleaños.
Yo estaba impresionada con Nian. No era muy guapo, pero sí lo era en su
interior. Me escribía poemas y me regalaba flores. Una mala persona no hace eso.
Todas las noches íbamos a fiestas y bailábamos. Papá odiaba la dirección que
había tomado mi vida.
Yo estaba distraída y no buscaba trabajo. Salía de noche y dormía de día.
Papá me hablaba, pero yo no escuchaba argumentos.
Un día me dijo que me fuera de casa. No podía volver con mamá ni ir con Karen.
Desde que papá se había ido de casa, Max se convirtió en el hombre de la casa.
Tenía 14 años en ese momento, pero siempre fue el más sensible y agacho su
cabeza cuando tuvo que hacerlo.
-“Sé dónde puedes vivir”- dijo la hermana de Nian, Mary: -“el lugar está justo
aqui a la vuelta”-
-“no tengo dinero”-
-“no importa, ese lugar es gratis, es una casa abandonada”- .
Mary me ayudo a romper los vidrios de la ventana y pusimos nuevas cerraduras en
la puerta.
Puse cortinas y limpié la cocina y el baño.
-“Esto es hermoso”- pensé. –“Mi propia pequeña casa”-
Un día fui a una agencia de publicidad. Me dijeron que tenía que sacarme fotos y
hacerme un C.V. Me mandaron a un estudio fotográfico en Finchley, en el norte de
Londres. Yo estaba tan nerviosa...
En el estudio, el fotógrafo me sugirió que posara en traje de baño.
-“A veces los clientes quieren chicas en maya”- me dijo.
-“¿ Quieres sacarte el top por favor, mi amor?”-
-“No”-
Estaba asustada, tenía solo diecisiete años. En el probador cerré la puerta con
llave y me vestí rápido. Después bajé corriendo las escaleras y fui hasta la
estación de Finchley.
¿Por qué me sentía así?... quizá por mi religión o por las lecturas de mi madre
sobre chicas guapas e inocentes... “ese traje de baño no dejaba mucho para la
imaginación”. Solo dos chicos habían visto mis pechos: Toby y Nian... ¿por qué
se los iba a mostrar a un extraño?.
Tiempo después me ofrecieron treinta libras por bailar en un club de Astoria,
Londres. Entraba a trabajar a las once de la noche, y usaba un corpiño en forma
de cono como Madonna.
Parada en un escenario, me movía al ritmo de la música y cuando las luces
iluminaban las caras de la gente mirándome, sentía que mis fantasías de la niñez
se habían hecho realidad. Pero después todo terminaba. Tenía que volver a tomar
el tren hasta la estación y volver a mi casa ilegal en el sur de Oxhey con
treinta libras en el bolsillo y una familia que estaba lejos.
Generalmente veía a Nian cuatro veces por semana, pero el miércoles teníamos
nuestra noche juntos. Yo iba al supermercado y compraba una botella de vino para
una cena romántica.
Recuerdo que a veces había salmón y él me decía que no le gustaba. Entonces se
sentaba enfrente de la tele.
Nian era un chico que tenía aspiraciones y yo lo admiraba por eso. Siempre
fantaseaba con que nosotros dos éramos como Bonnie & Clyde.
Algunas veces me ponía a pensar que Nian tenía novia y que yo era la chica que
el buscaba cuando se cansaba de estar con su “aburrida” novia.
Yo lo amaba, más que eso, estaba obsesionada por él. –“Él se va a dar cuenta”-
me decía a mi misma. –“El verá que soy la chica ideal para él”-
Pasé mi cumpleaños decimoctavo cumpleaños en mi casa sola. Nian tomó un poco de
champagne después se fue porque tenía que atender sus negocios. Nunca me sentí
tan sola. Me acosté en el baño con una botella de Ron.
Después descubrí una tarjeta que había mandado Natalie, Max y mamá. También me
regalaron cincuenta libras. Yo quería comprarme una bicicleta que costaba
ciento-veinte libras. Billy me dio el resto. Salía por las calles de Watford con
un short a dar mis paseos.
Natalie se veía con un ex-novio llamado Rupert, que vivió en Fair Lawns. Él
tenía una serpiente, yo pensaba que retenerla era cruel, pero cuando se lo decía
él se reía.
Quería rescatar a la serpiente. Yo conocía a otro chico que tenía dos serpientes
y cuidaba bien de ellas. Una noche, que yo sabía que Rupert no estaba, me puse
un traje negro y fui hasta su casa. Entonces, encontré una ventana abierta. Tomé
la serpiente, la lleve a casa y la puse dentro de mi placard.
Al día siguiente se la di al chico anterior que sabía cuidarlas. Misión
cumplida. Rupert nunca supo lo sucedido. Solo pensaba que se había escapado.
Viví en la casa abandonada dos meses hasta que me descubrieron y tuve que
dejarla.
Pensé en volver a casa, pero no podía encararme con mamá. Esa noche fui al
departamento de papá, pero el no estaba. Entonces fui a casa de Angie, una chica
que conocía de varias fiestas.
-“Angie, no tengo ningún lugar a donde ir esta noche... ¿puedo dormir aquí
contigo?, tengo un problema con mi madre”- le dije. –“¿Me dejas pasar?”-
-“No, lo siento”-
Entonces descubrí que no tenía amigos verdaderos. Esa noche dormí en el coche
del novio de mi hermana y a la mañana, cuando sus padres se fueron a trabajar me
dejó pasar para bañarme.
Todos dicen que las cosas son mejores por la mañana, pero para mi era solo otro
día gris.
Para navidad, me mudé a una pensión en queen´s Road.
Nian finalmente dejó a su novia y éramos inseparables. Íbamos a bailar,
dormíamos y volvíamos a ir a bailar. No tenía dinero, ya ni siquiera podía pagar
el teléfono y el gas cuando llegaban las cuentas.
Tres meses después, me mandaron un papel que decía que iban a cortar el
teléfono. Entonces, un día limpiando mi placard, descubrí una caja que había
escondido hacía un tiempo, donde había guardado mis ahorros. Era mi día de
suerte.
La noche de navidad, bailé en el club y llamé a Nian a las nueve de la mañana
para desearle feliz navidad. Su padre atendió el teléfono.
-“No quiero despertarlo, el está con alguien”- me dijo
-“¿disculpe?”-
-“¡Ya me escuchaste, no voy a llamarlo. Está con una chica!”-.
Me sentí mal. fui hasta la casa de Nian volando.
Entré por la puerta del patio, subí las escaleras y entré al dormitorio
esperando encontrarlo con las manos en la masa, pero estaba durmiendo “solo”.
-“Pensé que estabas en la cama con alguien”- exclamé
-“¡¿Qué?!”-...Creí que se iba a volver loco.
-“No dije nada, me voy a casa”-.
¿Por qué su padre me había mentido?, ¿qué le había hecho yo?... En realidad
sabía la respuesta: la novia anterior de Nian era una chica seria y venía de una
buena familia y yo era la bailarina de un club nocturno.
Cuando llegue al apartamento, me di un baño y pensé que quizá sí, el estaba con
una chica, quizá la había escondido bajo la cama.
-“Basta de torturarte, Geri”-, me decía a mi misma. –“Nian te ama”-.
Mamá me invitó a pasar la navidad con ella y el resto de la familia (menos papá,
por supuesto). Después de esa desastrosa mañana con Nian, no tenía mucho
espíritu navideño que digamos.
Cuando mamá abrió la puerta, fui corriendo al baño. La chica frente al espejo,
tenía ojos negros y una existencia frustrada.
Pasé año nuevo en mi apartamento de Queen´s Road. Había alrededor de cuarenta
personas y algunos vigilaban cuando venía un patrullero para bajar la música.
Nian vino y me sentí más relajada.
El sábado siguiente, bailé en el ¨Crazy club¨ como de costumbre. Nian no vino
porque tenía que ver unos amigos. En el tiempo de descanso, Laura, una amiga
mía, dijo que tenía noticias de él.
-“Creo que debes saberlo”- me dijo.
-“Te lo cuento como amiga, ayer fui a la casa de Nian y lo vi con su ex-novia,
se veían muy “amigos”.
Yo sabía que era verdad. El día siguiente enfrenté a Nian, me humille a mi misma
y también me odié:
-“Por favor, no me dejes, te amo, no lo hagas”- ... yo estaba arrodillada
cogiendo sus piernas. Nian apartó mis manos y camino hacia la puerta. El no me
ridiculizó, fui yo misma.
Cuando se fue me puse furiosa y empecé a correr por el dormitorio. Mi
maravilloso mundo había terminado. No odiaba a Nian por haberme dejado. Sabía
que no íbamos a llegar a nada. La chica que el había elegido iba a normalizar su
vida. Sí nosotros seguíamos juntos ¿quién sabe que hubiera pasado?. Lo único que
sabía es que nuestro final no había sido tan glamoroso como el de “Bonnie &
Clyde”.
Dos años después, seguía pensando en Nian. El fue el primer hombre que rompió mi
corazón.
Al mismo tiempo seguía con mis sueños de fama y fortuna. Empecé un curso de
“teatro” en el “Casio College” e iba tres veces por semana. Lo más importante de
un actor, es su habilidad para manejar emociones, pero desafortunadamente yo no
podía hacerlo. Me sentía muy vulnerable y no me sentía segura en una sala llena
de gente que después iba a juzgar mi interpretación.
Muchos de los otros estudiantes, venían de grupos de teatro. Las chicas se veían
como Helena Bonham Carter y los chicos como Hugh Grant. Trabajé duro. Compraba
libros de monólogos y practicaba como poner mi voz.
Un día, en “Wardour Street” un chico negro me dio una tarjeta que promocionaba
un nuevo programa llamado “Dance energy” creado por Jannet Street Porter. La
escenografía iba a estar ambientada en un club nocturno que pasaban vídeo clips.
-“Está es mi oportunidad de aparecer en T.V.”- pensé -.
Una mañana, mientras me ponía el corpiño, noté un pequeño bulto en uno de mis
pechos. Entonces fui a ver al doctor King:
-“Creo que habrá que trasladarte a un hospital”- me dijo.
-“¿Por qué?”-
-¨ Haremos unas pruebas para estar seguros de que todo está bien ¨-
Yo no sabía mucho sobre el cáncer de mama. Tampoco ningún conocido había muerto
de cáncer. Pensaba que podía perder mis pechos o directamente morir. Prefería
pensar que iba ir al hospital, me sacarían el bulto de mi pecho y todo
continuaría como antes.
Mamá me llevo al “General hospital” a las seis de la mañana. Mientras estábamos
yendo, ella me contaba cómo había sido mi nacimiento allí. Yo llevaba un bolso
con un camisón y un libro. Todo lo que pensaba era que tenía que trabajar el
sábado a la noche... ¿qué iba a hacer?.
Me llevaron a la sala de operación y ahí me dijeron que iban a sacar el tumor y
que lo iban a estudiar con el microscopio para ver si era cancerigeno.
-“¿cuánto van a tardar?”-
-“El resultado estará en unos pocos días”-
Antes de que me pongan la anestesia recuerdo que me decía a mi misma: “Es solo
un bultito, van a sacarlo..., no voy a perder mi pecho”.
Tiempo más tarde desperté. Mis dos pechos estaban allí todavía.
Me levante de la cama y fui hacia el comedor a ver si encontraba alguna
enfermera o algún doctor, pero cuando la enfermera me encontró parada, me mandó
de vuelta a la cama.
Ese día, un joven doctor vino a visitarme y me dijo cómo había sido la
operación. los resultados iban a demorar unos días más, pero yo ya podía irme a
casa. Billy vino a buscarme y trató de hacerme sentir especial trayéndome un
ramo de flores.
Salí del hospital con anteojos negros, cargando el ramo de flores y entré al BMW
de Billy. Después el me llevo al dormitorio. Mamá quería que me quedara en la
cama, pero nadie iba a sacarme de la cabeza la idea de que tenía que trabajar el
sábado.
Ella me dio treinta libras mientras me decía –“Por favor no trabajes, no esta
semana”-. Cogí las treinta libras, pero trabajé igual. Eso me ayudaba a distraer
mi mente.
Los resultados llegaron una semana después y eran negativos. –“Bueno, es tiempo
para Geri Halliwell de empezar una nueva vida”-.
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